Archive for the ‘kyoto’ Category

Gion, el barrio de las Geishas

abril 26, 2010

Para terminar el dia nos vamos a Gion, más conocido como el barrio de las Geishas (hay que tomar el bus 100 en la parada Ginjakuji-mae). Ya ha oscurecido y las calles están llenas de farolillos rojos, los restaurantes tienen flores en la entrada y mesitas con tarjetas y pequeños objetos.

Vemos pocas Geishas y debido a la oscuridad casi no podemos hacer fotos.

De aquí nos vamos a ver un espectáculo tradicional en el “Gion Corner” y, siendo sinceros, me ha parecido regular.

Salimos y buscamos un sitio para cenar y por el camino Noemi se compra unas piezas de cerámica, en una tienda que os recomendamos: Usagiya. Encontramos un restaurante típico donde la gente, como siempre, es muy amable. Nos invita Andrés que poco después de irnos se da cuenta de que se ha dejado los guantes y la bufanda (Nota de Andrés: Gracias a la traducción hecha por las chicas del Ryokan, pude contactar al restaurante, donde guardaron mis pertenencias hasta que pude ir por ellas….4 dias después)

Corriendo vamos a coger el bus pues nos dicen que es el último que llega a la estación de Kyoto (eran las 23:30). Después caminamos hasta el Ryokan.

El día ha sido maravilloso, estupendo, un día para recordar. El tiempo frío pero soleado. Ahora estamos en la habitación guardando todos los regalitos, escribiendo el diario y contestando los mails. Es la 1 de la madrugada y nos vamos a acostar.

Noemí dice “qué pena, me voy de Kyoto”

Rafa dice “el nivel de calidad es altísimo”

Andrés dice “volveré….por mis guantes y bufanda”

Rut dice “Volveré con Lara”

Carmen dice “me encanta Kyoto”

El Templo de Plata

abril 26, 2010

Al acabar la visita, regresamos a la “JR Kyoto Station”, ya que justo al lado de la salida principal se toma el bus -sirven tanto el 5 como el 17- hacia el “Ginkakuji Temple” o Templo del pabellón de plata.

Nos bajamos en la parada Ginkakuji-michi. Si bien el bus no te deja en la puerta del templo, sí te acerca lo suficiente como para no perderse. Una vez te bajas, has de caminar el linea recta por una estrecha calle, con comercios y un pequeño jardín a uno de sus lados; a no más de 300-400 metros está la entrada principal del templo (no recuerdo haber pagado más de 500 yenes por la entrada).

Los jardines están muy bien cuidados. Vamos siguiendo el recorrido y vemos a un señor que recoge las florecillas que caen en el musgo, un pequeño arrollo donde la gente tira monedas para pedir deseos y flores, muchas flores. Es tan bonito que es imposible describirlo.

Al final de la visita encontramos un sitio donde nos ponen el sello correspondiente a la visita de este templo. Por lo visto cada templo posee su propio sello, y la gente suele peregrinar por los distintos templos del país, y en un libro especial (que venden en varios templos)  van “coleccionando” los sellos de todos los templos. De esta manera, el sello del Templo de Plata ha pasado a ser el primero en nuestro diario.

De regreso, bajamos por la calle llena de tiendas; esta vez nos detenemos, compramos algunos regalos (nos encantaron unos “chupa-chups de la suerte”; al abrirlo encontrabas una leyenda que decía tu destino)  y visitamos tiendas de comida.

Al final de la calle encontramos un restaurante y nos quedamos a comer. El sitio es muy acogedor y la gente amable. No tienen mucho surtido en la carta (vamos, que era arroz con algo o algo con arroz!) pero lo que comemos está muy bueno.

Templo Fushimi Inari

abril 19, 2010

Ya visto el Templo Higashi-Honganji, decidimos desayunar en la misma JR Kyoto Station, en una panadería estilo francés. Pese a no ser económica, es recomendable.

Después cogemos un tren local en dirección al “Fushimi Inari Shrine” (es el mismo tren que llega a Nara). En solo 2 paradas (5 minutos) nos apeamos y en unos pasos llegamos al Templo. De hecho, casi solo salir del tren -hacia la izquierda- nos encontramos con un gigantesco Tori rojizo-naranja, que nos da la bienvenida al templo.


Subimos, y ya en el templo (el primero de ellos) vemos más puertas y a ambos lados vamos viendo más templos.

Resulta impresionante adentrarse por las interminables corridas de toris…cuando crees que ya no puede haber más, nace frente a ti otro largo pasillo, solo compuesto por estas puertas naranjas. A medida que avanzamos, se hace algo más pesado el trayecto, ya que vamos en ascenso. Si visteis “memorias de una Geisha”, reconoceréis varios lugares.

A medio camino hay unos pequeños restaurantes con vistas al bosque, en la puerta tienen flores rojas y rosas que parecen campanillas. También en las tumbas ponen flores y muñequitos de cerámica. El templo está muy bien cuidado, perfecto.

Otra cosa que nos llamó la atención fue el gran número de gatos que había; por todas partes te encontrabas uno; es un animal muy querido.

Además de gatos, hay muchísimos toris en miniatura y flores que adornan cada pequeño templo.

Al salir nos hacemos fotos con un grupo de chicas que van vestidas de geishas y son muy simpáticas. Las invitamos a venir a España!

Día 2, Templo Higashi Honganji

abril 19, 2010

Hemos dormido un montón de horas en nuestros futones y ¡qué a gusto!

Salimos a las 9.30 con dirección al Templo Fushimi Inari, para lo cual hemos de tomar un tren local. Antes nos dirigimos a un banco a cambiar los euros por yenes. Como íbamos caminando por la calle Karasuma Dori fue sencillo encontrar uno (esta calle posee varios bancos). En el banco hay muchísima gente trabajando, las chicas van vestidas con uniforme, falda y camisa del mismo estampado pero diferente color -supongo que dependiendo de la sección- y los hombres van todos con traje. Son muy amables (hasta nos han regalado un calendario…)

Para tener un cambio más favorable, en vez de cambiar los euros por yenes en España, hemos viajado con Travelers Checks. Eso si, el banco solo puede cambiar un determinado monto, el cual -en todo caso- es más que suficiente para sobrevivir por un buen tiempo. No tenemos pensado volver al banco hasta llegar a Tokyo.

Por la misma Karasuma Dori, dirección a la estación, nos encontramos con un impresionante templo de madera. Como aún es temprano, y es sumamente llamativo -aun más si consideramos que este es el primer templo grande que vemos- decidimos visitarlo, coincidiendo con una visita de pre-escolares. El templo se llama Higashi Honganji (también conocido como Shinshu Honbyo); es una enorme construcción, y para entrar debemos sacarnos los zapatos (si los niños lo hacen, nosotros también…).

Para los que queráis visitarlo, está a menos de 10′ caminando de la estación central de trenes (JR Kyoto Station) ; si no estáis alojados en esta zona, tenéis que coger el metro y bajar en la Gojo Station. Tratad de ir temprano, e informaos bien de los horarios de lo templos, ya que no es inusual que cierren a eso de las 16:00.

Paseo por el Mercado de comida Nishiki (y visita del primer templo)

abril 19, 2010

Caminando unos 20 minutos desde el Ryokan hacia la zona comercial de la ciudad nos encontramos con un mercado de comida, totalmente cubierto (más tarde averiguaríamos que se trata del Nishiki food market, muy cercano a la Karasuma Station, y paralelo a la gran calle comercial Shijo-dori)

Es muy largo y estrecho, a derecha e izquierda hay tiendas de ropa, incontables paradas de comida (en más de la mitad de los casos no tenemos ni idea de qué comida se trata), floristerías, tiendas que venden artesanías…de todo!

Compramos varias cosas, y Rafa y Andrés se atreven a probar algunas cosas.

Todo nos llama mucho la atención hasta que al llegar al final del Mercado descubrimos un pequeño Templo  Budista y eso sí nos deja con la boca abierta. Para nosotros es muy extraño encontrar un templo tan lindo en un lugar así, pero aquí está, lleno de gente que lanza monedas, toca una campana, aplaude dos veces y reza. Escribimos un mensaje de buenos deseos para nuestra familia y amigos en unas tablas de madera especialmente diseñadas para ello, y las colgamos en la pared del templo, al igual que lo hacían los japoneses (moneda incluída).

Rafa y Rut están muy cansados y vuelven al Ryokan, nosotros tres nos quedamos dando vueltas y nos perdemos -literalmente- por las calles kyoto…gracias a la amabilidad de la gente, logramos encontrar la ruta para volver al Ryokan.


Como Rafa y Rut ya han cenado nosotros, nos vamos a un restaurante que está abierto 24 horas, cerca del Ryokan, en la Gojo-Dori. Es buenísimo: puedes comer un sabroso menú japonés (Sopa de miso con algas y tofu + arroz con curry -ojo, que pica!- y carne + té verde + agua) por menos de 6 euros.

Con el estomago lleno  y las piernas agotadas, nos vamos a la cama.

Se respira tranquilidad

abril 19, 2010

Una vez acomodadas nuestras maletas en la habitación, nos duchamos y salimos a pasear. El barrio donde está el Ryokan es muy bonito, lleno de casas acogedaoras y calles estrechas, donde los coches deben hacerse un lugar para poder aparcar. También tenemos cerca algunos pequeños restaurantes de comida típica (esta noche nos pasamos sin falta por allí).

La gente deja sus bicicletas en la puerta de sus casas (sin candado alguno!!), al igual que paraguas y numerosas macetas con flores multicolres. Son tan preocupados de los detalles que hasta adornan los contadores del agua!

Se respira tranquilidad.


Ryokan Yuu

abril 19, 2010

Ya estamos en la  Kyoto Station. Una vez en la salida Norte vamos a la oficina de información (ubicada en la planta superior) a pedir mapas de la ciudad. Salimos a la calle y caminamos unos 15 min. hasta llegar al Ryokan Yuu, guiados por Noemi, que lleva un mapa descargado de la web site del mismísimo Nagomi-Ryokan Yuu.

Llegamos al Ryokan y entramos a la recepción. Es pequeñito y todo de madera, las chicas que llevan el Ryokan van vestidas con el traje típico japonés, son muy guapas y amables. Después de hacer el registro nos acompañan a las habitaciones. Antes de subir las escaleras nos hacen quitar los zapatos. Las habitaciones son preciosas: La belleza de la sencillez!!. Todo es de madera: las puertas, las vigas y el suelo; y las ventanas son las que uno siempre ve en los documentales (en vez de vidrio llevan una especie de papel). Los futones al estilo japonés, como los que nos dio Kishi, nórdicos, toallas y batines (que serán nuestros pijamas). Todo perfecto y limpísimo ¡Qué bonito!

Si deseas pasar unos días en un lugar tradicional y bien ubicado, este Ryokan es una buena opción (para los más conectados, existe conexión wifi gratis).

Cuando acabamos de acomodarnos, nos cambiamos de ropa y salimos decididos a recorrer la ciudad.

No hay jet lag que nos detenga!!!.