Archive for the ‘Uncategorized’ Category

Al Narita Airport

mayo 28, 2010

Martes 23 de Marzo

Ya han pasado dos semanas desde que llegamos. Todo se acaba. Eso sí, han sido unos días estupendos. Me marcho con pena, me ha encantado, Japón. Todo lo que he visto me ha gustado, la gente es amable y saludan con una inclinación de cabeza, siempre sonríen y dicen Arigato y si les preguntas o te ven necesitado enseguida se acercan para ayudarte. Son personas confiadas en el sentido de que dejan lo que sea y nadie toca nada, si están enfermos, por respeto a los demás, se tapan la cara para no contagiarles, etc.

Los trenes son puntuales, da gusto ir en ellos.

Todo está limpio y ordenado. Las flores por las calles  y en las puertas de las casas son preciosas. Hemos visto árboles florecidos aunque nos ha faltado una semana para verlos en su máximo esplendor.

Lo único que he visto que no me ha gustado ha sido ver a gente viviendo en la calle, parques, metro, etc.

Y lo peseteros que son algunos monjes.

Nuestro último viaje:

Salimos del hotel a las 6 de la mañana, cogemos el metro en Hatagaya y después de dos paradas nos bajamos en Sinduko. En 20 minutos llegamos a Nipori y en unos 70 minutos llegamos a la terminal 1 de Narita.

Ya tenemos las maletas embarcadas y damos una vuelta por las tiendas del aeropuerto.

Todos los viajes de metro y JR los pagábamos con la tarjeta PASMO aunque también la podíamos utilizar para pagar en algunas tiendas y en máquinas expendedoras de bebidas. Como nos queda algo de saldo lo aprovechamos para comprar en las tiendas del aeropuerto.

El avión ha salido puntual.

Ya nos han dado de comer y aquí estamos, pasando el rato como podemos, unos duermen, otros ven películas, vamos, cada uno con lo suyo y yo aprovecho para acabar el diario.

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Tokyo Tower

mayo 28, 2010

Lunes 22 de Marzo

Hoy es día de fiesta (feriado) en Japón. Como cada día después de desayunar empezamos a movernos. Andrés y Noemi se han ido al barrio electrónico para hacer sus últimas compras; Rut se ha quedado en la cama porque no se encuentra bien y Rafa y yo vamos a visitar las calles del barrio Hatagaya, comenzando con Nishira Street. Hemos caminado casi durante dos horas y hemos visto de todo, correos, una peluquería, lavandería, supermercados, tiendas donde se puede comprar desde una tetera, un candado, cuchillos…hasta utensilios para pintar, hay también restaurantes, una farmacia, etc. Hemos paseado por una rambla llena de árboles a punto de florecer. A un lado veo a dos sin techo en sus casas hechas de plásticos. También vemos a gente paseando a perros con sus bolsitas para recoger las caquitas. Lo que más me sorprende ver es a una señora con un cochecito y dentro un perro. ¡Esto ya es el colmo!

El barrio es muy tranquilo y casi no pasan coches; en cambio se ven más bicicletas. Al ser domingo hay muchas tiendas cerradas mientras otras abren como un día normal. Entramos en una farmacia para comprar colirio para Rafa y la mujer que nos atiende nos dice: “un momento”. Nos quedamos sorprendidos de que hable español. Entonces llama por un móvil y nos lo pasa, es el marido que es mejicano. Le explicamos lo que queremos y él se lo cuenta a su mujer. Entonces la mujer nos da el colirio y en español nos cuenta como se tiene que poner. Por si tienen algún malestar y no han tenido éxito en otra farmacia, aquí está la referencia: Farmacia Kenkyodo Yakubin, Fono: 3466 1554. En la farmacia hay dos señoras. La más joven es la que habla español.

Volvemos al hotel y Rut sigue durmiendo, Rafa se queda en la cafetería y yo salgo a hacer un plano del barrio.

(poner plano)

Una vez Noemí y Andrés de regreso vamos a comer “al” restaurante del barrio pero hoy está cerrado por ser el día de fiesta así que buscamos otro sitio. Paseando, cerca de allí, encontramos uno que parece estar bien, se llama Dubois. Es un restaurante de Japoneses pero el tipo de cocina es francesa. Todo el restaurante tiene un toque francés. Nos ha gustado tanto que hemos reservado mesa para la cena.

(poner tarjeta pag 132)

Ahora estamos preparando las maletas ya que mañana nuestro vuelo sale a las 10:00. Como último pàseo, y dado que es dia festivo, optamos por visitar la Torre de Tokio. Es como la torre Eiffel de París, pero más pequeña y de color rojo.

(poner entrada de la torre pag 133)

La torre tiene dos niveles para subir, el primero, que es al que subimos nosotros, está a 150 metros (820 yens) y el segundo a 250 metros (más de 1200 yens). Ha oscurecido y la vista es magnífica, se ve todo tokio. Al segundo nivel no fuimos porque había que hacer una cola de una hora. Pero si se sube al segundo piso se puede visitar un museo.

Al bajar de la torre miramos hacia arriba y estaba toda iluminada. ¡Espectacular! Vemos a una pareja de novios que se está haciendo un reportaje fotográfico.

Después regresamos al hotel y a cenar al restaurante Dubois. Será nuestra última cena en Japón. Le damos nuestra dirección a los chicos del restaurante por si alguna vez vienen a España.

En frente de la primera jardinería que hay en la calle hay una casa que parece una tienda pero que en realidad es una casa particular. La señora de la casa pone en la puerta todo aquello que no necesita y la gente que pasa puede coger lo que quiera. Yo cojo un bolso precioso auténtico japonés (como me explica la señora de la jardinería). De jardinerías hay varias en esta calle y a cual más bonita.

Monumento a Hachiko (Estación de shibuya)

mayo 21, 2010

Antes de regresar al Hotel Noe y Andrés pasaron por la Estación de Shibuya, y al frente de la entrada principal encontraron el monumento de bronce construido en honor al Perro Hachiko. En pocas palabras, esta es su historia (por si no se la conocen):

Hachiko acompañaba a su amo cada mañana hasta la estación de Shibuya, donde lo despedía cuando éste iba a trabajar. Y por las tardes, cuando su dueño regresaba, el perro lo esperaba en la puerta de la estación pacientemente. Lo impresionante es que, incluso tras la muerte de su amo, Hachiko volvió cada día a la estación a esperarle ¡¡hizo esto durante diez años!!, momento en que él también falleció. Eso si, el monumento se lo construyeron en vida…y luego de la segunda guerra lo re-hicieron.

Esta historia fue llevada al cine en la peli japonesa “Hachiko Monogatari”, y hace poco Richard Gere protagonizó el remake americano. Un dato para los más freakies: Futurama tiene un capítulo -uno de los más tristes que he visto en animaciones, y he visto unas cuantas- que se basó en esta historia. Si se atreven a verlo (no olviden que la película japonesa llevaba una advertencia para los menores sobre el emotivo desenlace), aquí esta el final de dicho episodio.